Un punto clave de la cultura directiva de Lidl es la inversión en formación.
Nuestros equipos están altamente capacitados y preparados para afrontar el dinamismo y realidad de nuestro sector. Sabemos que nuestros equipos son la clave para satisfacer las necesidades de nuestros clientes, así como la relación con nuestros proveedores.
Todo empleado que se incorpora a la compañía, antes de tomar posesión de su puesto de trabajo, sigue un plan de formación personalizado y posteriormente, actualiza sus conocimientos y competencias durante toda su trayectoria profesional con un plan de formación continua.
Lidl ha sido pionero en su sector al construir centros de formación y “tiendas-escuelas” donde los empleados de tienda reciben su formación inicial.
También disponemos de salas en nuestras oficinas centrales y delegaciones, especialmente diseñadas y equipadas tecnológicamente para realizar formaciones.
Anualmente impartimos más de 1.600 cursos presenciales y semipresenciales y más de 120.000 horas de formación. Más del 95% de nuestra plantilla recibe formación cada año.
Creemos en el desarrollo de nuestros empleados y velamos por su crecimiento profesional en la compañía ofreciendo oportunidades de movilidad tanto a nivel horizontal como vertical.
Los resultados lo confirman:
el 90% de nuestras vacantes en puestos de responsabilidad se cubren internamente.
Cada empleado realiza anualmente una entrevista de desarrollo con su responsable directo en la que se analizan los puntos fuertes, áreas de mejora y se acuerdan conjuntamente los objetivos para el siguiente año.
Así, contribuimos a la mejora del desempeño e identificamos aquellos empleados con potencial de crecimiento.
Los empleados con alto potencial de desarrollo tienen acceso a planes de carrera de carácter internacional de hasta 18 meses de duración.
