Glosario

Valor energético

El valor energético indica el contenido energético de un producto alimenticio.
Está compuesto por los tres nutrientes principales: proteínas, hidratos de carbono y grasas. El valor energético se expresa en kilocalorías (kcal) o en kilojulios (kJ). También se indica en kilocalorías la cantidad de energía que se consume al realizar actividades físicas. Esto significa, dicho más exactamente, que el valor energético es la cantidad de energía que obtiene el organismo al descomponer los alimentos.

Proteínas

Las proteínas son elementos importantes para nuestro organismo, ya que proporcionan el material necesario para la formación y regeneración de células y tejidos.Por lo tanto, son esenciales para el crecimiento y mantenimiento de músculos, órganos, huesos y piel. Los huevos, la carne, la leche y productos lácteos, los frutos secos y las legumbres son alimentos ricos en proteínas. La riqueza biológica de las proteínas de origen animal es generalmente mayor que la de las proteínas vegetales.

Hidratos de carbono

Los hidratos de carbono son los proveedores de energía de nuestro cuerpo. Deberían constituir la parte principal de nuestra alimentación, es decir, más de un 50 por ciento del aporte diario de calorías. El cerebro está incluso supeditado a los hidratos de carbono como única fuente de energía.

Los hidratos de carbono se encuentran principalmente en los cereales y productos derivados, así como en las patatas y la fruta. No todos los hidratos de carbono son iguales. Se diferencian en su estructura y, por tanto, en su acción sobre el nivel de glucosa en la sangre. Los componentes básicos de los hidratos de carbono son los azúcares simples o monosacáridos, entre los que se encuentra, por ejemplo, la glucosa. Algunos hidratos de carbono se encuentran en esta forma básica, mientras que otros se componen de dos monosacáridos o de cientos de ellos. Resultan especialmente recomendables los hidratos de carbono en forma de productos amiláceos ricos en fibra alimentaria, como el arroz, pan y pasta integrales, las legumbres, las verduras y las patatas.

Azúcares

Los azúcares pertenecen al grupo de los hidratos de carbono y se utilizan como edulcorantes y conservantes. Algunos alimentos, como la fruta y la verdura, presentan un contenido natural de azúcar. La remolacha azucarera o la caña de azúcar son, por ejemplo, las fuentes principales de donde se obtiene el azúcar para consumo doméstico.

Existen monosacáridos, como la fructosa o la glucosa, y disacáridos, como el azúcar para consumo doméstico o la lactosa. La fructosa y la glucosa son fundamentales para el metabolismo y actúan como fuente energética y como elemento constituyente de las células. Para una mujer que realiza una actividad física media se recomienda un aporte diario de 90g. Cada gramo de azúcar aporta 4 kcal al organismo.

Las grasas

Las grasas transportan las vitaminas esenciales A, D, E y K al organismo y son muy importantes en numerosos procesos metabólicos. Las grasas vegetales son más recomendables que las grasas animales porque contienen más ácidos grasos insaturados esenciales que el organismo no puede producir por sí solo.

Las grasas tienen un mayor valor energético que los hidratos de carbono y las proteínas. 1 g de grasa suministra al organismo 9 kcal, mientras que 1 g de hidratos de carbono o de proteínas sólo 4 kcal. La ingesta de grasas no debería sobrepasar los 70 g diarios. Tenga en cuenta que existen también las denominadas grasas ocultas, que se encuentran sobre todo en frutos secos, queso, embutido y productos de pastelería.

Ácidos grasos

Los ácidos grasos se clasifican en saturados e insaturados. Los ácidos grasos saturados, o grasas saturadas, son muy frecuentes en nuestros alimentos y, más que beneficiosos, son dañinos para el cuerpo humano.

El aporte diario de ácidos grasos saturados no debería superar los 20 g. Además de estos ácidos grasos saturados de efectos desfavorables, la mayoría de los alimentos de origen animal destacan por su alto contenido en colesterol, razón por la que resulta conveniente consumir más alimentos vegetales.

Para llevar una alimentación saludable, es necesario ingerir grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, ya que son imprescindibles, por ejemplo, en la formación de células. Podemos encontrar este tipo de grasas en los aceites vegetales, como los de girasol, soja, cardo u oliva.

Fibra alimentaria

La fibra alimentaria no es fibra innecesaria, ya que puede absorber sustancias nocivas y estimular la función intestinal. Se trata de sustancias indigestas que se encuentran en los alimentos de origen vegetal. Permanecen largo tiempo en el tracto gastrointestinal, retardando así la sensación de hambre.

Se recomienda tomar al menos 25 g de fibra alimentaria todos los días. Se encuentra sobre todo en la fruta, la verdura y en los productos integrales.

Sodio

El sodio desempeña diferentes funciones esenciales para nuestro organismo; por ejemplo, regula la tensión y determina el balance hídrico. La mayor parte de sodio lo ingerimos a través de la sal de cocina (cloruro sódico) que añadimos a los alimentos; por el contrario, los productos alimenticios sin elaborar suelen contener poca sal. La ingesta diaria de 6 g de sal de cocina es, por lo general, suficiente para un adulto.

Sin embargo, a menudo sobrepasamos esa cantidad de sodio al encontrarse éste oculto en muchos alimentos manufacturados. Un riñón sano elimina todo el sodio sobrante. Algunos científicos, no obstante, sospechan que el sodio es causante de la hipertensión.

CIAA

La CIAA es la Confederación Europea de Industrias de Alimentación y Bebidas. Esta agrupación defiende los intereses de la industria alimentaria tanto a nivel europeo como a escala internacional.