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¿Te animas a hacer pan en casa?

¿Podrías enumerar sensaciones que resulten más agradables que el aroma a pan casero acabado de salir del horno? Aunque no es sencillo encontrar demasiadas, nosotros te sugerimos una: ser tú quien elabore este delicioso producto. 

En Lidl, queremos ayudarte a que descubras este apasionante hobby y experimentes todos los beneficios que te aporta: con ellos, no sólo mejorarás tu salud y la de los tuyos, sino también tu bienestar emocional, como te contamos un poco más abajo.

Para ir abriendo boca, queremos que conozcas un poco más este alimento indispensable en la dieta mediterránea. Además, te traemos unas exquisitas recetas de pan que gustarán a todos. ¡Presta atención!

 Pan casero de miel


Los beneficios de hacer pan casero

¿Sabías que los seres humanos llevamos más de 10.000 años produciendo y consumiendo pan? Así parecen demostrarlo numerosos hallazgos arqueológicos del Neolítico, que han permitido localizar molinos de piedra manuales, diseñados para obtener harina de cereales como el trigo, la avena o el centeno.

En cualquier caso, no es de extrañar que este tierno alimento nos acompañe desde hace tanto tiempo. De hecho, a su sencilla composición se unen otros muchos beneficios. A su alto contenido en carbohidratos complejos (almidón) se debe añadir su aporte en fibra, minerales (sobre todo, calcio, hierro, magnesio y zinc) y vitaminas del grupo B, entre las que se cuentan el ácido fólico, la tiamina y la niacina.

A todas estas propiedades nutricionales habría que sumar las ventajas de hacer pan en casa. Aquí te resumimos algunas de ellas.

1) Es mucho más saludable. A menudo, el pan industrial contiene ingredientes generosos en calorías vacías, como el jarabe de maíz o la dextrosa, así como grasas hidrogenadas o trans, nocivas para nuestro organismo. Elaborando tu propio pan, no sólo podrás elegir aquellos que aporten más beneficios a tu salud (como la harina), sino que podrás reducir el nivel de sodio (normalmente, es de 130 mg por cada 100 g de producto), incorporando menos sal.

2) Libre de alérgenos. ¿Sufres algún tipo de intolerancia o alergia? En ese caso, el pan casero es la solución. De hecho, las personas que padecen celiaquía podrán volver a disfrutar de este tierno alimento eligiendo harinas libres de gluten, como la de maíz, soja, kamut, quínoa, trigo sarraceno, castaña, semillas o garbanzos. Además, al haberlo amasado tú mismo/a, te aseguras de que no habrá problemas de contaminación cruzada (es decir, vayan a parar al pan trazas de ingredientes que no puedas consumir).

3) Permite experimentar con nuevas texturas y sabores. Lánzate a innovar: olivas, hierbas aromáticas, nueces, semillas de girasol, tomate desecado, uvas pasas, naranja, chocolate… El límite lo pone tu imaginación.

4) Tiene efectos terapéuticos. Amasar el pan favorece la relajación, la concentración, la capacidad de observación, la creatividad, la autoestima y, si cocinas en compañía, el trabajo en equipo. ¿Qué más se puede pedir?

5) Resulta más económico. Utilizar tu propia panificadora no sólo te permitirá obtener un pan más sano y de mayor calidad, sino más barato que si lo compraras en la panadería. ¡Haz números y saldrás de dudas!

Si no quieres esperar para comprobar por ti mismo todas estas ventajas… ¡empieza hoy mismo! Con los vídeos de recetas de pan de Lidl, ya no tienes excusa para no ponerte el delantal.  

Pan casero de romero

Con todo lo que Lidl pone a tu alcance, aprenderás a amasar hogazas en tiempo récord. Asimismo, estamos convencidos que tendrás numerosas recetas de pan que desearás conservar y compartir con tus familiares y amigos. Y para ello, ¿qué mejor manera de confeccionar tu propio recetario? Atrévete: gracias a Lidl Fotos, podrás crear rápidamente un álbum digital o tu libro de fotos personalizado. ¡Te encantará!