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    Calzado infantil: cómo encontrar el ajuste perfecto

    Durante la infancia, los pies pueden crecer hasta dos centímetros por año. Al ser la base de su desarrollo, elegir un calzado infantil adecuado no es solo cuestión de estética, sino de salud. ¿Cómo saber si le quedan bien? ¿Qué trucos existen para que les duren un poco más? Te damos los mejores consejos para que los más pequeños de la casa pisen fuerte y con comodidad.

    Niño con pantalones impermeables rojos y botas saltando en un charco.

    Cómo medir sus pies: olvida las suposiciones

    Desde los primeros pasos hasta las carreras en el recreo, los pies necesitan espacio para formarse sin presiones. Es un error común guiarte por la talla del mes pasado: los bebés cambian de número casi sin avisar e, incluso a los 11 años, sus pies siguen creciendo en torno a un centímetro anual.


    Para no fallar, revisa el ajuste de sus zapatos periódicamente:


    • Bebés y primeros pasos: Comprueba la talla cada dos meses.
    • Niños y niñas pequeños: Cada tres meses.
    • A partir de 6 años: Una revisión cada semestre es suficiente.


    Truco: Realiza la medición siempre por la tarde, ya que los pies se dilatan con el movimiento del día. Asegúrate de que el niño o la niña esté de pie para que el peso se distribuya de forma real. Mide desde el talón hasta el dedo más largo en ambos pies, puesto que es muy normal que un pie sea ligeramente más grande que el otro. Si no tienes un pedímetro, usa el clásico truco de marcar el contorno del pie en un papel y medir la distancia con una regla.

    Niño en pantalones cortos y zapatillas azules, con un pie sobre un balón de fútbol rojo.

    El calzado perfecto para seguirles el ritmo

    Los podólogos coinciden: lo mejor para el desarrollo es andar descalzo. Por eso, el calzado (ya sean sandalias de verano o botas de invierno) debe imitar esa sensación de libertad.


    ¿En qué debes fijarte al comprar?


    1. Suela flexible: Debe permitir el movimiento natural del pie al caminar y facilitar el gateo o el salto.
    2. Sujeción y estabilidad: Un buen calzado debe proteger el tobillo sin inmovilizarlo, evitando torceduras en sus juegos más movidos.
    3. Materiales ligeros: Evita zapatos pesados que dificulten su paso; tus hijos e hijas deben poder levantar el pie sin esfuerzo.
    4. Puntera ancha: Es vital que los dedos tengan espacio para expandirse. Antes de decidirte, deja que cada peque camine un rato por la tienda (o en casa) para confirmar que se siente a gusto.
    Pantalones de chándal azul marino y zapatillas negras con cordones azules en una pista de atletismo.

    ¿Se puede alargar la vida útil de los zapatos?

    Sabemos que en la infancia el calzado se desgasta rápido o se queda pequeño enseguida, pero hay margen de maniobra. Un zapato con el ajuste ideal debe dejar un margen de entre 1,2 y 1,7 centímetros de holgura respecto al dedo más largo.


    • Si el zapato les queda un poco grande: Puedes usar plantillas extraíbles para ajustar el volumen inicial y ganar esos meses extra de crecimiento.
    • Si el zapato empieza a apretar: Existen espráis dilatadores que flexibilizan el material (piel o lona) para dar un respiro al pie.


    Eso sí, recuerda que estos trucos son soluciones temporales. En cuanto el dedo roce la puntera, es el momento de renovar su armario con un nuevo par de calidad.

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