Los cambios que se producen durante el embarazo
El embarazo es un periodo de grandes cambios, no solo físicos sino también psicológicos. Saber qué esperar puede ayudar a entender y aceptar estos cambios, no sólo de cara a los demás, sino para una misma.

Cambios durante el primer trimestre de embarazo
¿Estoy embarazada?
Esta es la pregunta que se suelen hacer todas las mujeres en el primer momento de la desaparición del periodo. Pero no siempre significa que hay un embarazo en curso. Los nervios y las ganas de tener un bebé pueden retrasar la menstruación.
Para que todo fluya con normalidad, es muy importante mantener la calma y realizar una prueba de embarazo pasada una semana desde la primera falta.
Si sale positivo… ¡Enhorabuena! Acabas de iniciar la aventura de ser mamá.
Y si no, no desesperes: quedarse embarazada es más complicado de lo que puede parecer.
Primeros síntomas del embarazo
Una de las primeras molestias que puedes sentir al inicio de la gestación son las conocidas náuseas matutinas. Estas suelen acompañarte durante todo el primer trimestre. Se producen a primera hora de la mañana, aunque pueden estar presentes durante todo el día.
Si se acompañan de vómitos recurrentes, consulta con el profesional de la salud que te haga el seguimiento, para que te asesore y te indique la mejor manera de sobrellevarlos.
Los pechos hinchados y el oscurecimiento de la areola son otros de los primeros síntomas que pueden indicarte que estás embarazada.
Muchas mamás no tienen ninguna de esas molestias. Si es así, tranquila: eres una de las afortunadas que se encuentra bien durante este primer periodo.

Cambios durante el segundo trimestre de embarazo
Cambios digestivos y físicos
A nivel digestivo, en esta fase las náuseas y los vómitos suelen desaparecer.
A veces ocurre lo contrario: estreñimiento.
En esta fase se aumenta considerablemente la absorción de nutrientes, y la mayoría de las mamás se sienten mejor y con más energía. Aprovecha este momento para disfrutar de tu embarazo si no lo pudiste hacer en el periodo anterior.
Cambios en el pecho y la piel
Los pechos seguirán creciendo hasta el final de la gestación para poder alimentar en un futuro a tu bebé. Es posible que aparezcan unos bultos alrededor del pezón que se llaman tubérculos de Montgomery. Estos sirven para lubricar la zona y ayudar al bebé a realizar un enganche correcto cuando llegue el momento.
Otro síntoma esperado (y a menudo odiado) son las temibles estrías. Estas son líneas que aparecen en la piel al perder elasticidad por el rápido crecimiento del abdomen. No existe un método completamente eficaz para prevenirlas, pero hay en el mercado distintas cremas y lociones que pueden ayudarte a prevenir y disminuir sus efectos.
Hidrata frecuentemente toda la piel para que no esté seca y tirante.
Cambios en el apetito sexual
El apetito sexual, que pudo haber perdido todo el interés para ti en el primer trimestre, puede reaparecer al encontrarte bien durante este trimestre.
Aprovéchalo con tu pareja.

Cambios durante el tercer trimestre de embarazo
Estamos en la última fase del camino. Estás a punto de tener a tu bebé en brazos, ¡ya casi lo has conseguido!
Esta etapa es la más dura, ya que te encuentras más pesada e hinchada. Has aumentado considerablemente de peso y la curvatura de la espalda se ha acentuado para mantener el equilibrio.
A nivel digestivo pueden aparecer episodios de ardores estomacales, y el sueño también se verá alterado, ya que es difícil encontrar una postura cómoda para dormir.
Intenta descansar todo lo que puedas. Haz siestas si te sientes agotada.

Cambios sexuales y hormonales
Es muy posible que hayas vuelto a perder el apetito sexual. Es normal: estás enfocada en el nacimiento de tu bebé.
Si tu ginecólogo no te ha recomendado lo contrario, puedes tener relaciones sexuales hasta el final.
Tienes los pechos más hinchados, y en algunas ocasiones puede que salga un líquido amarillento: el calostro, el primer alimento que proporcionarás a tu bebé recién nacido.
Retención de líquidos y movimiento fetal
Las piernas hinchadas son otro síntoma muy característico en esta etapa del embarazo. Mantenlas elevadas el mayor tiempo posible para ayudar al retorno venoso y mejorar la circulación sanguínea.
El movimiento fetal también disminuye durante estos meses, ya que el bebé tiene menos espacio para moverse dentro del útero. Ha crecido mucho y ocupa prácticamente todo el espacio disponible, por lo que no tiene apenas movilidad.
El parto está cerca, y tu mente está centrada en ese acontecimiento. Relájate. Piensa que es un proceso por el que pasan todas las mamás… ¡y la mayoría repiten!
Así que disfruta de la última etapa de tu embarazo. ¡Pronto iniciarás la segunda fase del viaje de la maternidad!
Todo nuestro contenido ha sido redactado por nuestra especialista:

Laia Rovira.
Dietista-Nutricionista especializada en Alimentación Infantil.
Colegiada nºCAT000096.



