Cuidados al final del verano: protege a tu perro y gato de garrapatas y ácaros
Prados altos, tardes cálidas, largos paseos: el final del verano es la época favorita de muchos amigos de cuatro patas. Por desgracia, también lo es de las garrapatas, los ácaros y otros huéspedes no invitados. La buena noticia: con unos sencillos rituales, tu perro y tu gato estarán protegidos y podréis disfrutar de la estación dorada sin preocupaciones.
Qué parásitos están activos a finales de verano
Garrapatas: las acechadoras persistentesLas garrapatas esperan en la hierba y los arbustos a sus huéspedes. Están activas hasta el otoño, sobre todo con temperaturas suaves. Su picadura suele ser inofensiva, pero puede transmitir patógenos; por eso es importante revisar el cuerpo sistemáticamente.
Trombicúlidos: los ácaros que picanLa temporada alta de las larvas de trombícula va de julio a octubre. Acechan en prados y se fijan a las patas, abdomen y cabeza de las mascotas. Síntomas típicos: lamido y rascado (a menudo en los dedos) y pequeños puntos rojo anaranjados en el pelaje.
Pulgas: las invitadas permanentesLas pulgas se sienten especialmente a gusto a finales de verano y les gusta viajar como polizones hasta el interior de casa. El rascado frecuente y las pequeñas motas oscuras en el pelaje son señales típicas.

Cómo proteger a tu perro de garrapatas, ácaros y pulgas
Después del paseo, ¡toca una inspección con mimos! Acaricia a fondo a tu perro y pálpale la cabeza, las orejas, las axilas y la barriga; ahí es donde más les gusta esconderse a las garrapatas. Si descubres una garrapata, quítasela rápidamente con unas pinzas o una tarjeta para garrapatas, lo más cerca posible de la piel y tirando de forma uniforme. Si sospechas que tiene ácaros de la cosecha, ayuda enjuagarle las patas con agua tibia después del paseo. Tu veterinario te asesorará de forma individual sobre los productos de protección adecuados.

Así proteges a tu gato
Los gatos que salen al exterior a menudo traen a casa invitados no deseados. Convierte la sesión diaria de mimos en una suave ronda de control: mientras tu gato ronronea, pálpale la cabeza, el cuello y la barriga. El cepillado regular te ayuda además a detectar anomalías a tiempo, y tu gato disfrutará de esa dosis extra de atención. Es importante saber que algunos productos antipulgas para perros no son adecuados para gatos. Por ello, utiliza solo preparados que estén expresamente autorizados para gatos.

Bienestar desde el interior
Un pelaje cuidado y una barrera cutánea intacta son la capa protectora natural de tu mascota. Las recetas con ácidos grasos omega 3 y omega 6 procedentes de aceite de pescado y semillas de lino cuidan la piel y las raíces del pelo desde dentro, para un pelaje denso y brillante con el que tu mascota se sienta a gusto.
Conclusión: pequeños rituales, gran efecto
Revisar a tu mascota después de un paseo, cepillarla con regularidad y prestar atención a cualquier cambio: con esto suele bastar para aguarles el final del verano a las garrapatas, los ácaros de la cosecha y compañía. Así queda más tiempo para lo que de verdad importa: aventuras juntos bajo el sol.

