Escarificar el césped: te explicamos cómo hacerlo
El tratamiento rejuvenecedor para tu césped: escarificar airea la tierra y consigue que crezca más denso y verde. ¿Qué debes tener en cuenta?, ¿cómo se escarifica? y ¿qué escarificador elegir? Aquí tienes los consejos más importantes.

Escarificar el césped: ¿en qué consiste?
Escarificar es una especie de exfoliación profunda para el césped. Con la ayuda de un escarificador, realizas pequeños cortes en la superficie y peinas el mantillo, el fieltro y las malas hierbas. Estos cortes estimulan a las plantas a desarrollar nuevos brotes. Al peinarlo, el suelo puede respirar mejor, lo que previene la aparición de moho y optimiza la absorción de nutrientes. ¿El resultado? ¡Un césped más denso, sano y bonito!

¿Cuándo se debe escarificar el césped?
La mejor época para escarificar el césped es en primavera, antes de realizar cualquier otra tarea de mantenimiento. Así preparas la hierba de forma óptima para la fase de crecimiento. Si es necesario, puedes volver a escarificarlo en otoño, pero no más veces. Descubre qué más puedes hacer durante el año en nuestra guía para el cuidado del césped.
¿Cuál es el mejor escarificador?
Los escarificadores se parecen a los cortacéspedes, pero están diseñados para una tarea específica y están disponibles en diferentes modelos. ¿Cuál es el que mejor se adapta a ti? ¡Tú decides!
Escarificador de gasolinaPerfecto para grandes superficies, potente y con un gran alcance.
Escarificador a bateríaIdeal para superficies medianas, manejable, versátil y silencioso.
Escarificador eléctricoIdeal para superficies de tamaño mediano y además muy silencioso
Escarificador manualIdeal para espacios pequeños, económico y silencioso.
Por cierto: los escarificadores con saco colector recogen directamente el fieltro eliminado. También existen cortacéspedes con escarificador integrado. Estos aparatos 2 en 1 ahorran espacio y dinero.
Escarificar el césped: cuatro pasos para un césped perfecto
- Cortar el césped
- Ajustar la profundidad de corte
- Escarificar de forma metódica
- Cuidar el césped

1. Primero corta el césped y luego escarifica
Aunque escarificar es importante para el césped, también supone un estrés para él. Por eso, después de escarificarlo, debes dejarlo descansar un tiempo. Antes de hacerlo, es recomendable que lo cortes dos o tres veces. Corta la hierba a una altura de unos 2 cm.
2. Cómo escarificar correctamente: ¿a qué profundidad debes cortar?
Los escarificadores se pueden ajustar a una profundidad de corte determinada. Para encontrar la correcta, coloca el escarificador en el suelo: las cuchillas apenas deberían tocarlo. Una pequeña prueba de unos metros te mostrará si la profundidad de corte es la adecuada. Como norma general:
- Para un césped joven con raíces más cortas, ajusta una profundidad de corte máxima de 3 mm.
- Un césped más antiguo, con musgo y malas hierbas, puedes trabajarlo con hasta 5 mm.

3. ¿Cómo se debe escarificar?
¿Pasar la máquina sin ton ni son? Mejor que no. Escarifica la superficie de forma metódica: primero en pasadas longitudinales y, después, en pasadas transversales. Este patrón de tablero de ajedrez te asegura cubrir todas las zonas.
4. ¿Qué hacer después de escarificar?
Después de una limpieza a fondo, toca un cuidado en profundidad. Si después de escarificar, añades cal, abonas y riegas el césped, los nutrientes llegarán al suelo de forma mucho más eficaz. Si durante la escarificación aparecen calvas, resiembra el césped en esas zonas.
Preguntas frecuentes y respuestas sobre el escarificado
Sí, siempre que cortes el césped antes de escarificarlo, puedes realizar ambas tareas el mismo día. Después de escarificar, es recomendable hacer una pausa antes de volver a cortar el césped.
Escarificar y abonar el césped: ¿qué debo tener en cuenta?
No es necesario escarificar el césped si este apenas tiene fieltro, presenta un aspecto muy saludable o si las temperaturas son demasiado altas o bajas. Tampoco debes escarificar el césped joven.
Airear o aerificar no es lo mismo que escarificar. Al airear, se ahueca la tierra en profundidad para facilitar el drenaje del agua. Esto rara vez es necesario en un césped normal, ya que la ventilación que se consigue al escarificar es suficiente.









