Juegos de rol con niños: Ya sean superhéroes, reyes o cocineros, a los niños les encantan los juegos de rol.
Aprenden a conocerse a sí mismos poniéndose en la piel de otros y descubren habilidades e intereses que les acompañarán el resto de su vida. ¿Cómo puedes fomentar estos descubrimientos? ¿Cómo encuentra tu hijo su papel favorito y qué juguetes son los más populares ahora mismo? Aquí tienes un pequeño resumen.

¿Qué son los juegos de rol?
Los juegos de rol son la máxima expresión de la imaginación infantil. Cuando tus hijos se disfrazan o juegan con un maletín de médico, un busto de peluquería o una heladería de juguete, por un lado, están imitando el mundo de los adultos. Por otro, inventan sus propias reglas, buscan soluciones, experimentan y crean una realidad a su medida. Los juegos de rol son una de las mejores formas de forjar la personalidad y el carácter y, tal vez, de descubrir una pasión para toda la vida.

La variedad de los juegos de rol
Es cierto que los niños siempre se meten en un papel cuando juegan, pero puedes potenciar los beneficios ofreciéndoles diferentes mundos temáticos. La motricidad y la inventiva se entrenan en una cocinita de juguete o en un banco de herramientas, mientras que las habilidades sociales, la inteligencia emocional y la capacidad de organización brillan en un supermercado o un puesto de helados. Las herramientas o los electrodomésticos de juguete despiertan sus ganas de hacer cosas y les introducen en las tareas del mundo adulto.
Al final, tu hijo quiere una cosa por encima de todo: ser como tú. Tu trabajo o tus aficiones suelen ser el origen de su interés por un determinado juguete. ¡Y eso es fantástico! Esto refuerza vuestro vínculo y le da a tu pequeño un punto de partida estupendo para desarrollar sus propios gustos.

Gran teatro para toda la familia
Nunca se es demasiado mayor para la fantasía y la diversión en familia. Por eso, los juegos de imitación son un regalo para todos. Cuando jugáis juntos a cocinar, a reparar cosas, a hacer postres o a las peluquerías, a menudo sorprende la imaginación que tienen los más pequeños... ¡incluso tú puedes aprender algo de ellos! Deja que tu hijo tome el mando, sigue su instinto y descubrid juntos nuevas facetas de vuestra familia. Porque quién sabe: ¡puede que de repente descubras un nuevo papel que te encante interpretar!









