Cómo lijar paredes paso a paso: guía y herramientas necesarias
¿Rasca que te rasca restos de papel pintado o aplicando masilla de forma irregular? ¡Te lo puedes ahorrar! Te mostramos cómo conseguir resultados lisos en un abrir y cerrar de ojos al lijar paredes y qué debes tener en cuenta al hacerlo.

¿Cuándo lijar una pared?
Cuando retiras el yeso viejo o el papel pintado de la pared, suelen quedar pegados pequeños restos. Es fundamental eliminar este tipo de irregularidades para que el nuevo revestimiento se adhiera perfectamente y quede una superficie completamente lisa.
Incluso si tapas agujeros de tacos con masilla o reparas pequeñas grietas, deberías lijar la pared. De este modo, las zonas reparadas ya no se notarán después de pintar.
Lijar la pared a mano o con máquina: ¿cuándo conviene cada opción?
Para lijar paredes necesitas una lijadora o bien herramientas de lijado manual, así como el abrasivo adecuado.
La mejor opción es una lijadora de paredes (también llamada lijadora para placas de yeso o cartón yeso). En su versión como lijadora de techos o de cuello largo (jirafa), también es adecuada para paredes altas e incluso para el techo.
Por supuesto, también puedes utilizar un taco de lijar y papel de lija. Aunque lijar a mano resulta laborioso en superficies grandes, es una buena opción para repasar zonas pequeñas.
Nuestro consejo: Para eliminar pintura, restos de papel pintado o pegamento muy resistentes, lo mejor es utilizar papel de lija de grano grueso (< P80). Para lograr un resultado ultrasuave, apuesta por un grano fino a partir de P240. Descubre más sobre este tema en nuestra guía sobre el papel de lija.
Lijar la pared: guía y consejos
Antes de ponerte a lijar la pared, ponte sin falta unas gafas de protección y una mascarilla. Si es necesario, protege también tus muebles cubriéndolos cuidadosamente, ya que las paredes de mortero de cal y cemento generan muchísimo polvo. A continuación, lo mejor es trabajar en cuatro pasos:

Paso 1: Preparación
Asegúrate de que el yeso esté completamente seco para que no se dañe al lijar la pared. Coloca el papel de lija en tu lijadora para placas de yeso (o durlock) y, si es posible, conéctala a tu aspiradora.

Paso 2: Lijado
Apoya el plato lijador sobre la pared y comienza con el proceso de lijado. No ejerzas demasiada presión ni utilices la lijadora a una velocidad de rotación muy alta, ya que esto solo es necesario si el material de la pared es difícil de lijar. Mueve la máquina lijadora de manera uniforme sobre la superficie de la pared que vayas a trabajar.
Consejo profesional: Con el truco de la luz rasante puedes comprobar si la pared ha quedado bien lisa. Alumbra lateralmente a lo largo de la pared con una linterna o potente lámpara. Hasta las imperfecciones más pequeñas proyectarán una sombra, y verás al instante dónde tienes que repasar.

Paso 3: Repaso (opcional)
Si es necesario, puedes repasar el lijado para dejar la superficie aún más lisa. Coloca un disco de lija de grano fino en el plato y vuelve a lijar como se describe en el paso 2. En esquinas y cantos puede que tengas que trabajar a mano, ya que el plato lijador redondo no llega hasta ahí.

Paso 4: Limpiar
Aunque utilices una función de aspiración, es prácticamente imposible lijar las paredes sin que se genere polvo. Retíralo con un aspirador con cepillo o con un cepillo para empapelar. A continuación, ya puedes empapelar o pintar.
Consejo de bricolaje: En nuestra gran guía sobre el lijado descubrirás cómo trabajar otros materiales como la madera, incluso sin tener experiencia previa.









