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    Cultivar tomates: la guía definitiva para jardín y balcón

    ¿Te apetece disfrutar de unos tomates de cosecha propia? Con unos cuantos consejos, las herramientas adecuadas y un poco de maña, podrás cultivar tomates fácilmente, ¡incluso sin tener jardín!

    Ficha del tomate

    Siembra: a finales de invierno (en invernadero o en casa)

    Trasplante: con temperaturas estables por encima de los 15 °C

    Cosecha: a principios de otoño (haz una prueba de madurez)

    Mejores variedades para principiantes: Moneymaker, Harzfeuer

    Mejores variedades para balcón y casa: Miniboy, Rotkäppchen, Bajaja

    Mejores variedades para el huerto: Paoline F1, Goldene Königin

    Herramientas de jardinería y cuerda colgadas en una pared de madera, junto a una camisa y guantes.

    Plantar tomates: esto es lo que necesitas

    • Bandeja de semillero
    • Sustrato para semilleros
    • Macetas
    • Platos para macetas
    • Repicador
    • Pala de mano
    • Guantes
    • Regadera / Manguera
    • Compost
    • Tutor para plantas

    Plantar tomates del jardín a casa: ¿cuáles son las claves?

    Las tomateras no solo crecen bien en el huerto, sino también en macetas y jardineras. Por eso, puedes empezar a cultivar tus tomates tanto en el jardín como en el balcón, la terraza o incluso dentro de casa. Independientemente de lo que elijas, hay varios puntos importantes que debes tener en cuenta:


    1. Debes pre-cultivar siempre las tomateras en casa o en un invernadero.
    2. Tus tomateras necesitan mucho espacio en la maceta o en el huerto.
    3. No debe producirse encharcamiento. Elige macetas con drenaje o un agujero de desagüe.
    4. Elige siempre un lugar soleado: cuanto más sol, mejor.
    5. Asegúrate de que la tierra sea especialmente rica en nutrientes. La tierra especial para tomates es ideal.
    6. Protege las plantas del exceso de lluvia o viento. Si es necesario, constrúyeles un pequeño cobertizo.
    Mujer cosechando tomates de una planta alta en una maceta de autorriego en una terraza.

    Si quieres cultivar tomateras grandes en maceta, dale a cada planta un volumen mínimo de 20 l. Las variedades más pequeñas para cultivar en casa se conforman con unos 10 l por planta. En el jardín o en un bancal elevado, deja bastante espacio entre cada planta, hasta 80 cm (dependiendo de la variedad y el crecimiento).

    El cultivo de tomates en invernadero es especialmente fácil y productivo. Aquí las plantas están a salvo del viento y del mal tiempo, y siempre disfrutan de un ambiente cálido y luminoso. Por eso, no solo puedes empezar a cultivarlas aquí, sino que también puedes trasplantarlas al exterior a principios de la primavera. Sin embargo, presta atención a estas características:

    • Techo translúcido
    • Calefacción
    • Protección solar

    Consejo extra: En un bancal elevado puedes plantar los tomates dos o tres semanas antes que en un bancal convencional. Esto se debe a que la temperatura de la tierra es más alta. Al crear el bancal elevado, ten en cuenta la altura de la variedad del tomate: cuanto más alta sea la planta, más bajo deberá ser el bancal. De lo contrario, su cuidado y la cosecha serán más difíciles.

    Cultivar tomates para principiantes: te explicamos cómo

    Cultivar tomates a partir de semillas no es el reto más sencillo del jardín, pero con un par de consejos lo conseguirás. Si cometes algún error al germinar los semilleros o no eres muy preciso con el riego y el abono, en muchos casos tus plantas todavía se pueden salvar. Y si no, ¡simplemente vuelve a intentarlo la próxima temporada!

    Niña plantando semillas en macetas de turba con herramientas de jardinería y guantes.

    Paso 1: La siembra

    Siembra las semillas en semilleros o macetas individuales con 4 o 5 cm de sustrato para semilleros. Cada semilla debe tener su propio agujero de 1 cm de profundidad, que luego cubrirás con tierra. La siembra necesita mucha luz, agua con un pulverizador varias veces al día y una temperatura ambiente de unos 20 °C. El alféizar de la ventana es un lugar excelente para la siembra.

    Plantones jóvenes en tierra, listos para ser plantados

    Paso 2: El repicado

    Unas tres semanas después de la siembra, las plántulas habrán desarrollado sus primeras hojas. Es el momento de repicarlas. Este proceso consiste en separar las plantas una a una y trasplantarlas a macetas o recipientes individuales. Utiliza un punzón de siembra para no dañar sus delicadas raíces. Si no tienes, te servirá una brocheta.

    Niño en un jardín sosteniendo una foto, con productos frescos y una tomatera en primer plano.

    Paso 3: El trasplante

    De tres a cuatro semanas después del repicado, ya puedes trasplantar los tomates a su lugar definitivo. Añade abundante compost a la tierra con un rastrillo y cava los hoyos con una pala o una paleta de jardín. Saca con cuidado la tomatera de la maceta y colócala en el hoyo. Presiona la tierra firmemente y riega la planta. Por último, instala un tutor.

    Hombre regando planta de tomate en maceta con soporte en una terraza.

    Paso 4: Cuidar los tomates

    Para que los tomates reciban los nutrientes que necesitan, debes abonarlos cada 14 días. Puedes utilizar abono para tomates, compost o purín de ortigas.

    Durante las dos primeras semanas después de plantarlos, debes regar los tomates a diario con al menos medio litro de agua. Después, necesitarán agua cuando por la mañana veas que las hojas de la planta están caídas. Es importante no regar desde arriba para evitar enfermedades causadas por hongos.

    La poda regular de los brotes axilares (o «chupones») asegura que la tomatera invierta su energía en los frutos. Al podar, se eliminan los brotes sobrantes que crecen en las axilas de las hojas, es decir, justo en el punto donde un nuevo tallo de hoja se ramifica del tallo principal. Simplemente puedes arrancarlos con los dedos.

    Todo lo que necesitasBricolaje y jardín