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    Protección solar más allá de la playa

    Ir al aire libre con los peques es uno de esos planes sencillos que hacen que el día funcione: un rato de juego, una merienda rápida, un paseo después del cole… momentos cotidianos y tranquilos que forman parte de la rutina.

    Pero hay algo que muchas veces se nos olvida en medio de todo eso: el sol también está ahí.

    Y no solo en la playa o en vacaciones. También en cualquier plan al aire libre, en ese paseo corto, en la salida al cole o en ese rato que no parecía “tan largo como para quemarse”.

    Niños jugando con un aspersor inflable de cactus en un jardín soleado.

    El error más común: pensar que “no es para tanto”

    Cuando salimos a la calle, es fácil pensar que no hace falta protegerse demasiado.

    Al fin y al cabo, “solo es un rato”, “es por la tarde” o “hace buena temperatura, pero no pega fuerte”.

    El problema es que el sol no entiende de planes largos o cortos. La radiación UV está presente siempre que estamos al aire libre, incluso en días nublados o en momentos que no parecen especialmente intensos. Y esa exposición, aunque sea en pequeñas dosis, se va acumulando con el tiempo.

    Situaciones donde olvidamos protegernos del sol

    Si lo pensamos, hay muchas situaciones cotidianas en las que estamos expuestos sin darnos cuenta:


    ● Niños jugando al aire libre durante más tiempo del previsto.

    ● Carritos de bebé expuestos al sol.

    ● Adultos caminando o esperando al sol.

    ● Ratos fuera que se alargan sin planearlo.

    ● Cuando el sol les va dando en el coche.


    Son momentos que no sentimos como exposición solar, pero que suman igualmente. Y ahí es donde suele estar el descuido.

    Niño pequeño riendo en un balancín rojo en un parque con casas al fondo.

    La buena noticia: protegerse es fácil

    No hace falta complicarse ni cambiar la rutina. Se trata de pequeños gestos que, poco a poco, se convierten en hábito:


    ● Aplicar protección solar antes de salir de casa.

    ● Ponerles gorra o sombrero a los peques.

    ● Buscar sombra siempre que sea posible.

    ● Llevar el protector solar encima para reaplicar si el tiempo se alarga.

    ● Utilizar parasoles para el coche.


    Son acciones sencillas, rápidas, que no interrumpen el plan y que marcan la diferencia.

    Integra el protector solar en tu rutina diaria

    La idea no es pensar en el sol solo cuando vamos a la playa o de vacaciones. Es justo lo contrario: entender que forma parte de cualquier momento al aire libre. Igual que llevamos agua, una chaqueta o algo de comer, la protección solar puede integrarse sin esfuerzo en el día a día.

    Nuestras cremas Cien Sun

    Porque al final, cuidar de la piel también es cuidar de esos momentos que parecen pequeños… pero que, en realidad, se repiten cada día. y en Lidl tienes muchas opciones para la protección del día a día con nuestras cremas Cien Sun.