Guía de reformas: ideas y consejos para principiantes
¿Quieres darle un aire nuevo a tu piso o hacer una reforma integral de toda la casa? ¡Es hora de renovar! ¿No sabes por dónde empezar ni qué necesitas para ponerlo todo a punto? Aquí tienes consejos e ideas para tu próximo gran proyecto de bricolaje.

Checklist para tu reforma: ¿Qué debes tener en cuenta?
Básicamente, no importa si planeas reformar el baño, empapelar una sola habitación o renovar una casa entera. Cualquier reforma consta de los mismos cinco pasos:
- Análisis de la situación: ¿Qué hay que renovar y qué se puede quedar? ¿En qué estado se encuentra la habitación o la casa y qué quieres conseguir con la reforma?
- Planificación: ¿Qué pasos son necesarios, qué herramientas y materiales necesitarás, cuántas personas deberían ayudar y cuánto tiempo podría durar todo?
- Preparación: Ten listos todos los materiales, vacía la habitación y protégela de la suciedad con plásticos, etc.
- Manos a la obra: Sigue el orden de los pasos de trabajo al pie de la letra (por ejemplo, al lijar ventanas). Ten en cuenta los posibles tiempos de secado, etc.
- Limpieza: Desecha los escombros de la reforma y limpia la zona. Vuelve a colocar los muebles, etc.
A la hora de hacer una reforma, la precisión y la habilidad son fundamentales. Si todavía no sabes cómo lijar una pared o cortar azulejos, por ejemplo, lee nuestras guías o pide ayuda a profesionales. ¡Primero toca practicar antes de ponerte con la reforma en sí!
¿Sabías que...? La diferencia entre reformar y rehabilitar está en el objetivo del proyecto. Al reformar, embelleces tu casa y reparas pequeños desperfectos; al rehabilitar, eliminas daños y defectos graves.

Las cinco reglas de oro de las reformas
Algunos de los trabajos de reforma más clásicos son, por ejemplo: empapelar paredes, pintar ventanas y puertas, así como cortar e instalar suelo laminado. Puedes hacerlo sin tener mucha experiencia previa, siempre que sigas las reglas de oro de las reformas:
1. Trabaja siempre de arriba hacia abajo
Empieza siempre por los trabajos que más suciedad generan y avanza desde el techo hasta el suelo. Esto es especialmente importante si quieres reformar una habitación entera. Por lo general, se aplica lo siguiente:
- Lijar antes de enmasillar
- Taladrar antes de pintar
- Derribar un tabique antes de trabajar en el suelo, etc.
2. Planifica el material con margen
Ya sea material para pintar o artículos de ferretería, lonas protectoras o suelo laminado: en una reforma se desperdicia mucho material. Si planificas aproximadamente un quince por ciento más de material del calculado, podrás evitar pequeños desastres sin problema.
3. La limpieza es fundamental
Es inevitable ensuciar cuando se hace una reforma. Aun así, la limpieza en la zona de obras es importante. Cubre con cuidado todas las zonas en las que no vayas a trabajar y retira los escombros o restos después de cada paso. Al final, te ahorrarás tener que limpiar a fondo y evitarás que un paso de la reforma genere más trabajo en el siguiente. Te mostramos cómo trabajar de forma limpia y eficiente, por ejemplo, en nuestra guía sobre cepillado.
4. Tómate tu tiempo
En cuanto utilices materiales líquidos o viscosos como pinturas, masillas o selladores en tu reforma, necesitarán tiempo para secarse. No debes ignorar en ningún caso los tiempos indicados, aunque eso signifique tener que esperar sin hacer nada. En general, debes tener claro que una reforma suele llevar más tiempo de lo que se piensa.
5. Ahorra de forma inteligente
Hacer una reforma supone un gasto considerable, por lo que es normal que quieras ahorrar en algunas cosas. Sin embargo, ten en cuenta en qué ahorras. Las herramientas deben ser de alta calidad, ya que deben ser precisas, duraderas y potentes. En el caso de las pinturas para paredes, una fórmula de alta calidad también te ahorra dinero, porque la pintura cubre perfectamente o es ideal para la habitación en cuestión. Sin embargo, en el caso de las lonas protectoras, la masilla y muchos otros consumibles, no es imprescindible que optes por el producto premium.

Pequeñas mejoras en lugar de una reforma integral: ideas para un hogar renovado
Si te apetece un cambio, no es necesario hacer una reforma completa. Aquí tienes algunas ideas para pequeños proyectos de bricolaje que le darán un nuevo aire a tu hogar:
- Nuevos tiradores para muebles, puertas o ventanas
- Limpiar o renovar las juntas
- Pintar paredes con colores destacados
- Ajustar la iluminación con luces ambientales
- Colgar cortinas nuevas
- Modernizar los interruptores de luz
¿No quieres reformar, pero aun así quieres un aire fresco? Entonces, reúne tus productos de limpieza y haz una limpieza a fondo: vacía toda la habitación y limpia cada rincón, desde el techo hasta el suelo, incluyendo lavar las ventanas o la alfombra. ¡Ya que estás, aprovecha para deshacerte de todo lo innecesario!









