Tintos para enfriar
Tintos para enfriar: de lo más fresco
¿El vino tinto solo se toma en invierno, nunca se mete en la nevera y tiene un sabor pesado, cálido y fuerte? ¡Eso es cosa del pasado! Hoy en día también disfrutamos del vino tinto en verano. Son jugosos, frescos y se sirven bien fríos de la nevera. Su nombre: Chillable Reds.
El momento de los tintos fríos
No a todos los vinos tintos les gusta la nevera. Como "Chillable Reds" (tintos para enfriar) son ideales sobre todo los vinos ligeros con pocos taninos, mucha fruta, frescura y no demasiado alcohol. Recomendamos un Chianti joven o un Pinot Noir afrutado. Perfecto para los días cálidos como aperitivo o para acompañar verduras a la parrilla y barbacoas. O como un Spritz casero: dos tercios de Chianti o Pinot Noir frío, un tercio de soda, cubitos de hielo y una corteza de naranja o bayas. ¡Salud!
¡Al frigorífico!
Para que los vinos no se enfríen demasiado, lo mejor es regular el frigorífico entre seis y ocho grados. El mejor lugar para colocar la botella es en uno de los estantes normales del frigorífico. Los vinos ligeros se deben sacar después de veinte o treinta minutos, mientras que los más corpóreos pueden enfriarse hasta 60 minutos. Después, ábrelo directamente y déjalo respirar un momento. Y si al final está demasiado frío, no pasa nada: en la copa el vino alcanzará por sí solo su temperatura perfecta para el consumo.







































