Vinos sin alcohol: ¡mucho más que una alternativa!
Por qué el vino sin alcohol está de moda en todas partes
Tendencias como el «Mindful Drinking» y el «Sober Curiosity» aportan un soplo de aire fresco a nuestra cultura del consumo de bebidas. Vivir de forma sobria y consciente en lugar de brindar con alcohol. Y todo ello sin renunciar a nada, gracias a los vinos sin alcohol.
Mucho más que un zumo de uva
El vino sin alcohol se elabora igual que el vino clásico a partir de uvas: se cosechan, se prensan y se fermentan. Solo después se extrae el alcohol. Dado que este suele aportar los aromas y la consistencia al sabor, en el último paso se le otorga a la alternativa sin alcohol un perfil de sabor muy propio, por ejemplo, a través de concentrado de zumo de uva. Por cierto: legalmente un vino se considera sin alcohol si su graduación alcohólica es inferior al 0,5 % en volumen.
Sencillez en la mesa
Sin alcohol pero con todo el sabor: las alternativas sin alcohol son frescas, afrutadas, ácidas y, por lo general, más ligeras, directas y refrescantes. Y precisamente por eso combinan a la perfección con una cocina ligera y aromática. Ya sean ensaladas, platos de verdura, aves, pasta o bowls: todo es posible. ¡Sabe a verano en el balcón!
Los vinos sin alcohol van camino de dejar de ser una moda para convertirse en un elemento fijo de nuestra bodega. Y eso es una gran noticia. ¡Salud y a disfrutar!







































